Los pendejos. Gonzalo Baz
1Año 2001. El caño del 32 se bambolea por todo el cuarto. Había pasado por las manos de todo el barrio y antes había pasado por otros barrios para terminar ahí. El Mono se ríe mientras le da una seca feroz a un porro paraguayo. Nadie puede ver el vértigo en los ojos de Lucas que parece estar parado al borde de un edificio. No tiene miedo de caerse, sino…